¿La instalación de registros es necesaria para el acceso al interior de los conductos?

Según la norma UNE 100.012 indica que los conductos deben ser accesibles y registrables para su mantenimiento, por lo que aplica instalación de registros.

 

Es decir, para realizar los trabajos de limpieza y desinfección de los conductos de impulsión y retorno de aire de climatización y ventilación, con retirada de materia particulada del interior de los conductos mediante cepillado y aspiración, así como la aplicación de desinfectante mediante la utilización de un nebulizador, requiere, en caso de no existir, realización de registros en los conductos para acceso a su interior, y su posterior cierre y sellado.

 

Lógicamente, el acceso a conductos mediante cortes y sellados en cinta, sin registros en los conductos, provocan un deterioro de la integridad de la instalación, especialmente de los conductos de fibra.

Cuestiones relativas a la limpieza de conductos de aire acondicionado.

En Dukto somos muy conscientes de la importancia de la correcta limpieza de los conductos de aire acondicionado, estas son algunas cosas ha tener en cuenta.

  1. La limpieza regular de los conductos de aire acondicionado es esencial para garantizar la calidad del aire que respiramos. Los conductos de aire acondicionado pueden acumular una gran cantidad de polvo, suciedad, moho y otros contaminantes, que pueden afectar nuestra salud si no se eliminan adecuadamente.
  2. La falta de limpieza de los conductos de aire acondicionado también puede afectar el rendimiento del sistema de aire acondicionado, lo que puede resultar en una disminución en la eficiencia energética y un aumento en los costos de energía. La acumulación de suciedad en los conductos de aire acondicionado puede hacer que el sistema tenga que trabajar más para proporcionar la misma cantidad de aire fresco.
  3. La limpieza de los conductos de aire acondicionado debe ser realizada por profesionales capacitados y con experiencia. El proceso de limpieza de los conductos de aire acondicionado implica el uso de herramientas y técnicas especializadas, por lo que es importante contratar a expertos en el campo para asegurarse de que se realice de manera correcta y segura.
  4. Es recomendable limpiar los conductos de aire acondicionado al menos una vez al año, o con mayor frecuencia si se detecta la presencia de moho, polvo o suciedad en el sistema. Es importante programar la limpieza de los conductos de aire acondicionado con anticipación para asegurarse de que se realice en un momento conveniente y evitar la interrupción del uso del sistema durante períodos de clima extremo.
  5. La limpieza de los conductos de aire acondicionado también puede incluir la limpieza de las bobinas del evaporador, el motor del ventilador y otros componentes del sistema. Los profesionales en limpieza de conductos de aire acondicionado pueden evaluar el estado del sistema y determinar si se necesitan otras reparaciones o reemplazos.

En resumen, la limpieza regular de los conductos de aire acondicionado es fundamental para garantizar la calidad del aire interior, mantener el rendimiento del sistema y reducir los costos de energía. Es importante contratar a profesionales capacitados y con experiencia para realizar la limpieza y programarla de manera regular para evitar problemas a largo plazo.

Cosas ha tener en cuenta para plantearte hacer una limpieza de conductos

¿Estás pensando en hacer una limpieza de conductos de ventilación o de cocina?

Es importante tener en cuenta algunos aspectos antes de decidirte a realizar esta tarea.

En primer lugar, es importante conocer los riesgos asociados a la falta de limpieza en los conductos de ventilación y cocina. La acumulación de suciedad, grasa y otros residuos puede generar problemas de salud, así como provocar la propagación de malos olores, la reducción de la calidad del aire y el aumento del consumo de energía.

Por otro lado, también es importante tener en cuenta la normativa vigente en cuanto a la limpieza de conductos. En el caso de los conductos de ventilación, el Real Decreto 238/2013 establece la obligatoriedad de llevar a cabo una limpieza periódica de los conductos de ventilación y climatización en determinados establecimientos, como hospitales, hoteles, centros comerciales, entre otros.

En el caso de los conductos de cocina, la normativa específica puede variar según la comunidad autónoma y la actividad del establecimiento. En cualquier caso, es importante conocer la normativa específica y asegurarse de cumplir con los requisitos establecidos.

Además, es importante contar con una empresa especializada en la limpieza de conductos para garantizar una limpieza eficaz y segura. Una empresa especializada contará con el equipo adecuado y los productos necesarios para llevar a cabo una limpieza óptima, evitando así posibles daños en los conductos.

Finalmente, no debes olvidar que la limpieza de conductos es una tarea periódica y no puntual. Es recomendable establecer un plan de limpieza que permita mantener los conductos en buenas condiciones de manera regular y evitar así posibles problemas de salud, malos olores y un aumento del consumo de energía.

En resumen, antes de decidirte a hacer una limpieza de conductos de ventilación o cocina, es importante tener en cuenta los riesgos asociados a la falta de limpieza, la normativa vigente, contar con una empresa especializada y establecer un plan de limpieza periódico. ¡No esperes más y asegura la calidad de tu aire y la seguridad de tu establecimiento!

Limpieza de campanas de cocina: prevención de accidentes.

La limpieza regular de las campanas de cocina es esencial para garantizar un ambiente de cocina seguro y saludable. La acumulación de grasa y suciedad en las campanas de cocina puede causar incendios y emisiones de humo tóxico. Además, la acumulación de suciedad puede atraer a plagas e insectos, lo que puede representar un riesgo para la salud. Por lo tanto, en aras de evitar accidentes innecesarios, es necesario limpiar las campanas de cocina con regularidad para prevenir accidentes y mantener un ambiente de cocina seguro y saludable.

Aspectos para tener en cuenta sobre la normativa

Esto vale decirlo para cualquier tipo de campana de extracción, pero donde debemos extremar las precauciones es en las cocinas industriales. Los hoteles, restaurantes, comedores de colegio o de complejos militares deben cumplir con la normativa municipal y estatal y garantizar la seguridad alimentaria de sus usuarios. Existen varios factores a tener en cuenta a la hora de cumplir con la normativa municipal en la limpieza de campanas extractoras en cocinas industriales, algunos de ellos son los siguientes:

 

  1. Frecuencia de limpieza: La normativa municipal establece una frecuencia mínima para la limpieza de las campanas extractoras. Es importante cumplir con esta frecuencia para evitar sanciones y garantizar un ambiente de cocina seguro y saludable.

 

  1. Métodos de limpieza: La normativa municipal especifica los métodos de limpieza permitidos para las campanas extractoras. El propietario del establecimiento o la empresa contratada a tal efecto debe utilizar solo los métodos permitidos para cumplir con la normativa y evitar dañar las campanas.

 

  1. Documentación: La normativa municipal requiere la mantención de registros y documentación de la limpieza y mantenimiento de las campanas extractoras. Se debe cumplir con esta obligación para poder demostrar que se ha cumplido con la normativa.

 

  1. Certificaciones: La normativa municipal requiere que las empresas especializadas en la limpieza de campanas extractoras cuenten con una certificación específica. Debemos asegurarnos de que de que la empresa contratada cuente con esta certificación.

 

  1. Revisión de las autoridades: La normativa municipal requiere periódicamente que las autoridades municipales realicen revisiones periódicas para verificar el cumplimiento de la normativa. Debemos estar preparados para estas revisiones y garantizar que se cumpla con todos los requisitos.

 

Limpieza y mantenimiento de campanas: una tarea para especialistas

La limpieza y mantenimiento de las campanas de cocina industriales es un proceso más complejo que requiere conocimientos y equipos especializados. Es recomendable contratar a una empresa especializada como DUKTO para realizar la limpieza y el mantenimiento de las campanas de cocina industriales. En DUKTO contamos con técnicos capacitados y equipos especializados para limpiar y mantener las campanas de cocina industriales de forma eficaz y segura.

 

La limpieza de las campanas de cocina industriales incluye la eliminación de la grasa acumulada en las campanas, los conductos de ventilación y los filtros de grasa. También se limpian las superficies internas y externas de las campanas, así como los conductos de ventilación y los filtros de grasa. Esto ayuda a evitar la acumulación de grasa y suciedad, lo que reduce el riesgo de incendios y mejora el rendimiento de las campanas de cocina industriales.

 

Además de la limpieza, tenemos que realizar un mantenimiento regular de las campanas de cocina. Esto incluye revisar y limpiar los filtros de grasa, revisar los conductos de ventilación, comprobar el funcionamiento de las luces y las alarmas de seguridad, y asegurar que las campanas estén funcionando correctamente.

 

En resumen, la limpieza y el mantenimiento regular de las campanas de cocina industriales es esencial para garantizar un ambiente de cocina seguro y saludable, y para prevenir accidentes. Es recomendable contratar a una empresa especializada para realizar la limpieza y el mantenimiento de las campanas de cocina industriales, ya que cuentan con técnicos capacitados y equipos especializados para hacerlo de forma eficaz y segura.

Consecuencias de una gestión negligente en la limpieza de la campana extractora

En primer lugar y más grave tenemos el riesgo de incendios: si las campanas extractoras no se limpian adecuadamente, pueden acumular grasa y suciedad, lo que aumenta el riesgo de incendios. Limpiar las campanas extractoras con regularidad para evitar estos riesgos es crucial.

En segundo lugar, están los riesgos para la salud. Si las campanas extractoras no se limpian adecuadamente, pueden acumular bacterias y otros contaminantes, lo que puede ser perjudicial para la salud de los empleados y los clientes.

Por parte de las autoridades, en un caso de limpieza negligente las autoridades aplicarán la normativa y nos sancionarán con multas e inhabilitaciones. Si no se cumplen las normas municipales en cuanto a la limpieza de campanas extractoras, el restaurante puede ser multado y sancionado. No sería raro que las autoridades sanitarias en el caso de hacer una inspección y detectasen problemas con la limpieza de las campanas extractoras, podrían cerrar el restaurante temporal o permanentemente.

En el supuesto caso en que los clientes detecten malos olores o suciedad en la cocina, estos pueden perder confianza en el restaurante y tener una opinión negativa sobre él. Esto dañaría de forma casi irrevocable la reputación del local.

 

En conclusión, la limpieza de las campanas extractoras en cocinas industriales es un aspecto crucial para garantizar la seguridad, la salud y el cumplimiento de normativas. Una mala gestión de la limpieza de estas instalaciones puede tener consecuencias graves, como el riesgo de incendios, problemas de salud, multas y sanciones, daños a la reputación y problemas con las autoridades sanitarias.

De hecho, existen empresas especializadas en la limpieza y mantenimiento de campanas de cocina industrial como DUKTO para garantizar un servicio profesional y cumplir con la normativa municipal.

Contar con un sistema de limpieza y mantenimiento regular para garantizar el buen funcionamiento y seguridad de las campanas extractoras en cocinas industriales es esencial. Es responsabilidad de los propietarios de los establecimientos cumplir con las normas municipales y garantizar un ambiente seguro y saludable para sus empleados y clientes.

Además de ser una responsabilidad legal para los propietarios de los establecimientos, es importante también fomentar la conciencia social sobre la limpieza de campanas extractoras en cocinas industriales. La conciencia social puede ayudar a aumentar la importancia de esta tarea y aumentar el interés de las personas en garantizar que las campanas extractoras se limpien adecuadamente.

¿Cómo se limpian los conductos del aire acondicionado?

Para limpiar los conductos del aire acondicionado, se pueden seguir los siguientes pasos:

Desconecte el aire acondicionado y desactive el interruptor de corte de electricidad para evitar cualquier riesgo de descarga eléctrica.

Retire la rejilla de ventilación o el filtro de aire y limpie la suciedad acumulada con un cepillo o un paño húmedo. Asegúrese de secar bien el filtro o la rejilla antes de volver a colocarlos.

Utilice un aspirador para eliminar la suciedad y el polvo acumulados en los conductos de aire.

Desinfecte los conductos con un producto especialmente formulado para eliminar bacterias y moho. Asegúrese de seguir las instrucciones del fabricante al utilizar cualquier producto de limpieza.

Vuelva a conectar el aire acondicionado y encienda el interruptor de corte de electricidad. Encienda el aire acondicionado y ajuste la temperatura a un nivel cómodo.

Es importante recordar que es necesario realizar el mantenimiento regular de los conductos del aire acondicionado para garantizar su correcto funcionamiento y evitar problemas de salud relacionados con la inhalación de aire contaminado.

¿Cómo saber si los ductos del aire acondicionado están sucios?

Hay varios indicadores que pueden indicar que los ductos del aire acondicionado están sucios y necesitan ser limpiados:

Aumento de la factura de la electricidad: Si los conductos del aire acondicionado están obstruidos por la suciedad y el polvo, el sistema tendrá que trabajar más duro para enfriar o calentar el aire, lo que puede resultar en un aumento en la factura de la electricidad.

Aire acondicionado ineficiente: Si los conductos del aire acondicionado están obstruidos, el aire no podrá circular adecuadamente y el sistema no será tan eficiente como debería.

Aire con olor desagradable: Si los conductos del aire acondicionado están sucios, el aire que sale del sistema puede tener un olor desagradable.

Presencia de moho: Si se observa moho en los conductos del aire acondicionado, es probable que necesiten ser limpiados y desinfectados.

Presencia de polvo y suciedad en el aire: Si se observa polvo y suciedad en el aire, es posible que los conductos del aire acondicionado estén obstruidos y necesiten ser limpiados.

Es importante recordar que es necesario realizar el mantenimiento regular de los conductos del aire acondicionado para garantizar su correcto funcionamiento y evitar problemas de salud relacionados con la inhalación de aire contaminado.

Limpieza de campanas de cocina y conductos en hoteles

Como en cualquier negocio dedicado a la hostelería, damos por supuesto que su éxito está ligado a la satisfacción del cliente en términos de trato, instalaciones y experiencia culinaria. Pero hay más: la cocina es el corazón del hotel. Los profesionales que trabajan en ella lo saben bien. Tener todo preparado y confeccionar cada menú con anterioridad para un número de comensales que puede variar súbitamente en gran número es un reto nada desdeñable. Por eso la cocina debe ser un mecanismo que funcione con la precisión de un reloj suizo. El personal debe conocer el oficio y estar preparado para cualquier variación.

La cocina es un espacio en el que conviven y trabajan varias personas. Como en cualquier lugar de trabajo, se debe crear un ambiente agradable que permita acometer cada jornada en condiciones que favorezcan la concentración y los momentos de trabajo duro, codo con codo, con el resto de los compañeros.

La campana de extracción en la cocina del hotel

Uno de los factores que más afecta al bienestar de los trabajadores es la adecuada ventilación de la cocina. Existen todo tipo de humos y vapores. El horno, los fogones y la parrilla confeccionan un entorno en el que se producen infinidad de emanaciones. Los olores de caldos y carnes fritas o asadas se juntan con el marisco y las salsas de cada cual.

Obviamente existirá concentración de olores más o menos intensos, pero se debe evitar a toda costa que el ambiente se haga irrespirable por un mal funcionamiento de la campana extractora. Su buen funcionamiento depende al cien por cien de la diligencia en su mantenimiento.

La capacidad extractora de la campana se mide por la cantidad de aire que es capaz de evacuar en un determinado lapso. Partiendo del número de trabajadores de una cocina en combinación con el espacio existente y la envergadura de los aparatos y electrodomésticos, se puede calcular la potencia de extracción que es necesaria en cada caso. Hasta aquí todo bien. Parece que con un sencillo cálculo podemos tenerlo todo bajo control. Sin embargo, debemos tener en cuenta que por muy potente que la campana sea, su limpieza y mantenimiento es lo único que puede garantizar su óptimo funcionamiento.

Cada vez que se prepara un menú en los fogones, la emanación de grasa se condensará día tras día en las paredes, y las rejillas de la campana. No es tan usual que se adhiera a las turbinas del motor pues en las instalaciones modernas el motor está alejado del punto de extracción. Pero en las instalaciones antiguas esto suele darse con lo que es en estas donde el esfuerzo en el mantenimiento debe redoblarse.

El peligro de incendio en la cocina del hotel

Los fogones y la campana de extracción son el binomio que más peligro entraña. Unos filtros con grasa pueden provocar un incendio por la cercanía con las llamas y el calor de la cocción. La grasa se licua cuando se la somete a altas temperaturas y esto sí que entraña verdadero peligro: puede filtrarse a través de los conductos de extracción y expandir las llamas a gran velocidad. Tengamos en cuenta que el conducto de extracción suele llegar hasta la cubierta del edificio. No queremos ni imaginar la cantidad de daños irreversibles que provocaría en un hotel un accidente de esta magnitud.

Contaminación del ambiente debido a una campana de extracción y sus conductos en mal estado
Ocurre que todo sistema de extracción en hostelería debe cumplir una serie de requisitos supervisados por ley. La salida de humos debe ser independiente de cualquier otro sistema de ventilación. Debe también garantizar la correcta eliminación de humos en condiciones de seguridad y sin que suponga un peligro o molestia a la comunidad de vecinos.
La mayoría de los ayuntamientos de España están de acuerdo en que el sistema de extracción debe llegar hasta la cubierta del edificio. Pero, además, por lo explicado anteriormente, debe estar protegido contra incendios. No hay que dar ninguna opción a que el fuego afecte al resto del edificio. La mayoría de las ordenanzas municipales van encaminadas a que el gerente del hotel se haga cargo de velar por el buen funcionamiento de este tipo de instalaciones.

La suciedad y la grasa de la campana de extracción provocan malos olores y atraen a insectos indeseables
Los malos olores no solo se generan en la campana extractora. Puede haber comida en descomposición en cualquier lugar en el que la higienización no haya sido completa por descuido. Pero recordemos que en la campana se condensa toda emanación. El personal que trabaja en una cocina de hotel con un problema de olores es la primera víctima. Estar una jornada laboral entera o más respirando mal olor puede provocar cefaleas, problemas respiratorios, malestar, mareo y vómitos.

Ciertamente la disposición, emplazamiento y diseño de la cocina de un hotel debe permitir un mantenimiento, limpieza y desinfección óptimos. Deben asimismo evitar al máximo la contaminación transmitida por el aire y disponer también de un espacio que permita realizar cualquier realización higiénica de las operaciones.

Óptimo funcionamiento de la campana extractora

No tenemos que explicar a ningún jefe de compras o contable de un hotel lo que cuesta la electricidad. El gasto energético es un problema cada vez más acuciante en toda Europa por motivos económicos y medioambientales. Debido a un conflicto armado, el precio de la energía está alcanzado cotas desconocidas. Pero regresando a niveles menos trascendentes, no podemos caer en la negligencia de incrementar el gasto por un funcionamiento no eficiente de la campana extractora. Con la suciedad acumulada esta debe emplear más potencia para evacuar la misma cantidad de humos y vapores. Debemos asegurarnos de que la caja de ventilación, los filtros de las diferentes etapas, la tubería y los componentes de control, regulación y automatización funcionan adecuadamente.

Finalmente añadiremos que, si el mantenimiento se hace con una empresa experta, las garantías de éxito laboral suben exponencialmente. Esto sí que despeja el paso a que no ocurra ningún contratiempo que pueda interferir en la feliz estancia de los clientes del hotel.

La calidad del aire en interiores en la urbe, cosas a tener en cuenta.

Algunos aparcamientos subterráneos parecen un pozo cerrado donde se concentran los humos emitidos por la combustión de la gasolina de los vehículos. Parecen una solución a los parkings al aire libre. Así dejamos más espacio para los peatones y los parques y la vegetación tan necesaria en las urbes.

Las cocinas de bares, hoteles y restaurantes (en especial la campana extractora de los fogones) constituyen un riesgo para la vida cuando el mantenimiento ha sido negligente. Un incendio puede convertirse en una trampa de miles de grados centígrados cuando el fuego se expande por conductos llenos de aceite que se inflama y arrasa con todo.

Los sistemas de extracción de una lavandería acumulan restos de filamentos, algodón, lana y otros tejidos sintéticos. Estos restos se llaman borra. La borra debe ser recogida y eliminada periódicamente para que no se acumule. Es material inflamable que no debe acumularse. De no ser así, incurrimos de nuevo en una negligencia que puede provocar un fuego incontrolable.

Los conductos de climatización en general causan no pocas enfermedades respiratorias cuando no son sometidos a inspecciones periódicas para su mantenimiento. No hablamos de malos olores solamente sino de una calidad del aire que sea tan baja que provoque todo tipo de síntomas como cefaleas, mareos y malestar crónico. Cuando esto se da en el lugar de trabajo, donde pasamos tantas horas, la cosa se empieza a torcer de verdad.

En verano, la nave industrial de cualquier fábrica puede transformar su interior en un horno y hacer más que desagradable la jornada laboral de cualquier trabajador.

Todos estos peligros nos rodean porque vivimos en ciudades y las ciudades tienen multitud de servicios que se desarrollan rápidamente para mejor servir al ciudadano. Pero siempre hay un momento de desequilibrio donde se intenta hacer más fácil la vida sin tener en cuenta los riesgos que se derivan de esa actividad.

Esto en el pueblo, no pasaba…

 

La ciudad es el hogar de millones de personas

La ciudad es el lugar donde, de forma inequívoca, el ser humano del siglo XX eligió para asentarse y prosperar. Y aunque no todo el mundo entiende esa prosperidad de la misma forma, está claro que las ciudades no van a desaparecer como tal.

Antes, la persona que vivía en el pueblo estaba constantemente en lugares abiertos. La siembra y la cosecha era a cielo abierto. Las casas tenían paredes anchas que protegían del calor y aislaban del frío en cada estación. La vida se repartía en pequeñas estancias fáciles de calentar en invierno y frescas en verano. El corral estaba abierto. Al final, los únicos lugares donde se enceraba uno entre cuatro paredes eran la casa familiar al final de la jornada, el bar de tarde en tarde y la iglesia los domingos y fiestas de guardar.

En la ciudad los espacios de convivencia no suelen ser al aire libre. Hay casas, edificios, naves industriales y espacios subterráneos. Nos desplazamos en autobuses donde varias personas respiran el mismo aire. Todo se reduce. Todo se comprime.

Aprovechar la ocasión de obtener una vivienda cerca de nuestro lugar de trabajo u optar a un colegio más adecuado para nuestros hijos pasa la mayoría de las veces por vivir en la ciudad.

Pero el urbanita debe aceptar el pacto. El desarrollo y el progreso no pueden ser sinónimos de jungla de asfalto. La vida en la ciudad es fácil si la comparamos con la dureza de vivir del campo. Pero no se puede sacrificar la salud de la gente por nada de lo que nos ofrece la vida en las ciudades.

 

La conciencia de mejora del aire en interiores

La norma y la regulación suelen llegar tarde. Decimos tarde porque hasta que no llega el desastre, la administración no actúa y no se procede a crear una ley reguladora. Desde luego toma su tiempo y recursos públicos el alcance de cada nueva ley. Se deben realizar estudios y estandarizar lo máximo posible los ámbitos de actuación para que la legalidad sea aplicable sin distinción.

Hoy podemos decir que este proceso de mejora es imparable. La toma de conciencia de la población urbana de que se debe mejorar el espacio en el que habitamos, trabajamos o nos divertimos y sobre todo la conciencia de que está en nuestra mano exigir ese cambio ha hecho que la propia administración de a luz leyes que de década en década son revisadas y mejoradas.

Otros organismos certificadores como AENOR emiten normas UNE, que son aquellas especificaciones técnicas de aplicación repetitiva o continuada cuya observancia no es obligatoria. Se establecen con participación de todas las partes interesadas, que aprueba AENOR, organismo reconocido a nivel nacional e internacional por su actividad normativa (Ley 21/1992, de 16 de julio, de Industria).

La concesión del derecho de uso de la marca AENOR se gestiona generalmente a través de Comités Técnicos de Certificación, foros en los que están representados fabricantes, empresas explotadoras de servicios, consumidores y usuarios y la Administración. Así queda garantizada la imparcialidad y transparencia del proceso de certificación.

Veamos un ejemplo.

La Norma UNE 171350 es un inventario de aspectos ambientales que pueden influenciar a la Calidad de Aire Interior, (en adelante CAI) y en un sistema de puntos donde se evalúa la CAI en base a criterios de riesgo donde se deben cumplir ciertos parámetros.

Existen tres niveles que condicionan la evaluación de los parámetros implicados en la CAI.

El primero es el Nivel Objetivo. Se define por las condiciones aceptables de CAI establecidas en la norma.

El segundo es el Nivel de Vigilancia. Lo define la desviación de las condiciones adecuadas de CAI según el nivel objetivo. Se establecen acciones correctoras para su resolución en un plazo máximo de 3 meses. Pasado el plazo se procede al posterior seguimiento y control.

El tercero es el Nivel de Alerta. Como en el nivel anterior, este se define por las desviaciones respecto al Nivel Objetivo. La diferencia es que, debido a la gravedad de la desviación y los riesgos que implica, las acciones correctoras deben ser llevadas a cabo de manera urgente según el plazo dado por el técnico en CAI.

Hay tres niveles de gravedad según el riesgo. Estos están categorizados en leves, considerables y graves.

Se considera riesgo leve cuando es probable que los usuarios experimenten patologías poco relevantes como trastornos de corta duración, o que desaparecen al abandonar el recinto, sin alteración del estado general (dolor de cabeza, fatiga, nauseas etc.).

Se define como riesgo considerable la exposición de los usuarios a factores capaces de provocar síntomas leves pero duraderos en el tiempo o agravamiento de síntomas en personas sensibles. Estamos hablando de enfermedades respiratorias, sordera, infecciones, intoxicaciones no graves etc.

Los riesgos graves hacen referencia a las exposiciones que pudieran causar enfermedades muy graves o irreversibles para la salud como el cáncer o patologías que afecten a la reproducción o al desarrollo, etc. (carcinógenos potenciales, tóxicos para la reproducción y mutágenos).

Existen más normas que, a pesar de que su cumplimiento no es obligatorio y que la sanción no es aplicable por el incumplimiento de tal norma específica, si que pone de manifiesto la profesionalidad y la intención de empresarios y propietarios de oficinas, edificios e inmuebles.

En Dukto sabemos que un sello de garantía de calidad AENOR puede suponer en muchos casos la continuidad o no de muchos negocios. Por eso, siempre que usted quiera llevar a otro nivel superior la calidad de sus servicios, cuente con la experiencia de Dukto para garantizar su éxito.

Por qué es importante el mantenimiento de tu campana extractora

Hemos sido testigos recientemente de un episodio bastante dramático en el que por suerte no hay que lamentar daños humanos. Se trata del incendio de una hamburguesería de la localidad de Aldaia en Valencia perteneciente a una famosa cadena de origen estadounidense.

El fuego se originó en la freidora y alcanzó la campana extractora. En pocos minutos las llamas arrasaron el local que fue evacuado a tiempo.

El incidente se podría haber evitado, sin duda. Pero veamos antes de hablar de cómo evitar este tipo de accidentes qué es y qué hace una campana extractora.

Qué es y qué hace una campana extractora

Se trata de un electrodoméstico que incorpora un ventilador en la carcasa que lo recubre. Se instala sobre la cocina donde tiene lugar la combustión generalmente de gas que utilizamos para cocinar los alimentos.

La función del ventilador es aspirar el humo generado por la combustión, los olores emanados por los alimentos, el vapor y el calor. Por la acción extractora del ventilador, las emanaciones pasan por un filtro metálico que atrapa la grasa y los residuos restantes acaban siendo expulsados al exterior del edificio a través de conductos apropiados instalados a tal efecto.

Las diferentes partes de una campana extractora

Una campana extractora se compone de 3 partes básicas. La más visible es la falda o campana donde se recogen los gases. En su interior encontramos un filtro donde se recogen las partículas (generalmente de grasa) que están en suspensión.

Este filtro impide que la suciedad y grasa se depositen sobre las paredes de la campana o sobre el ventilador.

Este último elemento, el ventilador, es el responsable de la extracción mediante el motor que lo acciona.

Por lo demás, sus dimensiones y potencia de extracción deben ser adecuadas al caudal de residuos que es necesario extraer y el tiempo que estará en funcionamiento. No será necesaria la misma potencia para una cocina del hogar que una cocina del restaurante de un hotel, el comedor escolar o un bar.

Si bien es cierto que la extracción de aire caliente va a provocar un mayor consumo en la climatización, como contrapartida obtendremos un aire libre de olores y contaminantes.

¿Qué tiene en cuenta la normativa sobre campanas industriales?

La normativa sobre la instalación de campanas de extracción en cocinas está basada en criterios de seguridad para los trabajadores y para el propio local o edificio donde esta se encuentra.

Todas estas normas están recogidas en la norma UNE 100165. Se puede consultar aquí.

Pero veamos ahora qué es lo que justifica esta normativa y qué es lo que se debe estandarizar y por qué.

Debe abarcar la totalidad de la zona de cocción y para ello se estandariza que la falda o campana sobresalga al menos 15 cm por cada lado.

Los filtros de retención de grasas serán metálicos debido a las altas temperaturas que se alcanzan en la zona por la cocción de alimentos. Además, deberán tener una eficacia mínima del 90%.

Los filtros de la campana deben estar inclinados entre 45º y 60º sobre la horizontal. Esto hace que la aspiración de los vapores y humos sea más fácil con lo que el motor no necesita tanta energía.

También en esta normativa se estipula la velocidad del paso de aire mínima aceptable. Pero como los filtros no están limpios en todo momento, la norma establece el mínimo tanto si el filtro está limpio como si está sucio entendiéndose que, si la velocidad no llega al mínimo necesario, la limpieza es obligada.

Debido a que la cocina de gas emplea fuego para la cocción, el peligro de que las llamas hagan contacto con la grasa depositada en los filtros se debe evitar en la medida de lo posible. Por ello se establece en 1,2 m la distancia que debe mediar entre los fuegos y los propios filtros. Además, deben distar 0,5 m de otros focos de calor.

En las cocinas de restaurantes, bares, y colegios suelen estar en el interior de los edificios. El mobiliario y las instalaciones se adaptará, como es lógico al espacio existente. Pero al tratarse de lugares concurridos por varios trabajadores, la ventilación debe estar garantizada.  El mínimo establecido está en 10 l/s·m².

También se establece que la propia cocina esté construida en depresión. Así se garantiza que las emanaciones se dirijan hacia el punto de extracción y no afecten a edificaciones o locales adyacentes.

Se tiene en cuenta asimismo la temperatura exterior que se introduce en la cocina. Esta debe oscilar entre un mínimo de 14ºC en invierno y un máximo de 28ºC en verano.

Mantenimiento de la campana extractora

La campana extractora es todo un mecanismo compuesto por piezas móviles y que normalmente ha instalado un profesional. Por este motivo, lo óptimo es que, al efecto de proceder a la limpieza de cada una de sus partes, también atienda un profesional especializado.

Una limpieza profunda debe ser hecha regularmente y no sólo atender a los filtros retenedores de grasa. Obviamente esta es la pieza más complicada y laboriosa de lavar, pero hay otras que al cabo del tiempo también hay que higienizar y desinfectar como los ductos y el motor eléctrico del sistema de extracción.

Este motor y los conductos de extracción no siempre son de fácil acceso. De hecho, se trata de todo lo contrario y por eso siempre es mejor confiar en un equipo de profesionales para esta labor que tenga experiencia en todo tipo de maquinaria.

Cuando la limpieza de la campana extractora ha finalizado, la empresa que la haya llevado a cabo debe poder entregar un certificado de limpieza e higienización.

El mantenimiento de este tipo de instalaciones, además de asegurar la ausencia de olores fuertes y humos, tiene el objetivo de que la cocina y el sistema de extracción funcionen de manera óptima evitando peligros para los integrantes del equipo de cocina y para los comensales.

Accidentes como el que hemos referido al principio son más frecuentes de lo que se suele pensar. Lamentablemente no siempre ocurren en lugares de tan fácil acceso para el cuerpo de bomberos y por ello lo mejor es entender el mantenimiento y limpieza de la campana extractora como una prioridad por la seguridad de todos.

Conductos de extracción en aparcamientos y garajes

No hace falta que nadie nos explique lo tóxico que son los gases emitidos por un coche en un lugar cerrado. Nuestro olfato es difícil de engañar y enseguida nos alerta de que es mejor no permanecer mucho rato respirando en esas condiciones.

Alguna vez ocurre que ponemos en marcha el coche para salir de nuestra plaza de garaje, pero nos detenemos un momento con el motor en marcha para cargar algo en el maletero o que suban nuestros hijos para llevarlos al cole. En estas situaciones nuestro sentido del olfato ya nos alerta de lo peligroso que son los gases producidos por la combustión de gasolina.

Pero la mala sensación que nos produce esto no es sólo efecto de la mala combustión. La falta de una ventilación adecuada hace que esos gases se queden concentrados en el garaje o aparcamiento subterráneo haciéndolos espacios desagradables y nocivos para nuestra salud.

Cómo afecta a nuestra salud la calidad del aire en aparcamientos y garajes

El listado de los gases emanados de la combustión ya asusta. A parte, los que percibe nuestro olfato nos son precisamente los más peligrosos. Estos que no detecta nuestra nariz son el dióxido de carbono (CO2) y el monóxido de carbono (CO). Siendo que son incoloros e inodoros, su acumulación en espacios cerrados no es apreciable y eso los hace más letales si cabe. Cada año cientos de personas pierden la vida por respirar dosis altas.

Según la OMS, el CO2 es un gas que, al producir una deficiencia de oxígeno, puede producir la pérdida de conocimiento y la muerte.

En el organismo, las moléculas del monóxido de carbono desplazan a las de oxígeno provocando daños neuronales y cardiovasculares.

Pero estos no son los únicos gases que pueden concentrarse en un garaje. También están el óxido de nitrógeno (NOx), hidrocarburos no quemados, compuestos de plomo, anhídrido sulfuroso y partículas sólidas.

El óxido de nitrógeno se transforma en ácido nítrico por oxidación en contacto con el oxígeno. Para no resultar alarmistas, tan sólo diremos que el ácido nítrico produce de forma inmediata irritación y quemaduras en altas concentraciones. Pero a largo plazo, aunque sea en pequeñas dosis, puede causar bronquitis crónica, flema, falta de aire e incluso cáncer.

Ventilación adecuada en garajes y aparcamientos

En Dukto llevamos años ocupándonos de que los conductos de extracción de aparcamientos y garajes den un servicio óptimo. Conocer los peligros que implica un cuidado negligente es parte de nuestro trabajo.

Por eso insistimos en que lo mínimo es cumplir con la legislación vigente del Código Técnico de Edificación para evitar males mayores y prevenir riesgos. Esto comprende evitar la acumulación de gases tóxicos y el peligro de incendio.

Para ello, el aparcamiento debe tener abertura de admisión de aire y otra de extracción por cada 100 m2.

Cuando la ventilación natural no es viable, se suele utilizar ventilación mecánica a chorro. Para su correcto funcionamiento, los conductos de extracción de aire deben seguir un estricto protocolo de limpieza y mantenimiento que posibilite 10 cambios de aire por hora.

Evitar peligros para la salud y garantizar la buena calidad del aire que se respira en garajes y aparcamientos es en lo que somos expertos en Dukto. Si necesita más información no dude en contactar con nosotros.

La limpieza de los conductos de una lavandería

 

Un acto tan cotidiano como ocuparse de la colada en la seguridad del hogar se puede convertir en un verdadero problema si no atendemos a ciertos factores. Si bien es cierto que la primera causa de incendios domésticos son los fuegos las cocinas, otro lugar que pocos imaginan que pueda ser foco de incendio es el cuarto de la lavadora y la secadora. Al fin y al cabo, es donde se juntan aparatos eléctricos y material inflamable. Ese material inflamable no es la ropa en sí, sino la pelusa o borra que se acumula en los conductos de la secadora.

Y ahora traslademos esto a una lavandería industrial. Aquí encontraremos infinitas cantidades de borra que se van acumulando poco a poco en los conductos de extracción. El riesgo también se multiplica y se hace necesario el mantenimiento y la limpieza de esos conductos.

 

La seguridad contra incendios en las lavanderías.

Si hacemos una búsqueda rápida de noticias sobre incendios en lavanderías industriales nos sorprendería lo frecuente de estos sucesos. En locales como gimnasios o edificaciones como hoteles o centros penitenciarios es muy frecuente que tengan un lugar específico para hacer la colada.

Los departamentos de bomberos conocen perfectamente el riesgo que supone un conducto donde se acumula la borra. Las ordenanzas municipales se han encargado de legislar normativas que dictan protocolos de mantenimiento para evitar accidentes que pueden llegar a ser devastadores.

 

Eficiencia energética en las lavanderías

Un conducto de extracción debe de estar limpio para realizar eficientemente su función. Si queremos comprobar el buen funcionamiento de la maquinaria, podemos hacer ciertas comprobaciones.

Cuando la ropa tarda más de lo habitual en secar puede deberse a la obstrucción de los conductos de ventilación. El flujo de aire se ve interrumpido y la secadora no funciona.

Si el conducto de extracción está tapado con borra esto puede provocar el sobrecalentamiento de la secadora.

Por el conducto donde escapa el aire, debe sentirse el flujo pasando con sólo acercar la mano.

El olor a quemado es señal inequívoca de que algo no va bien. En este caso. Lo mejor es desconectar la secadora y revisar sus conductos de extracción.

En los locales con grandes máquinas de lavado y secado, el ambiente se nota más caliente por cuanto la aireación no es buena.

Beneficios de un correcto mantenimiento

El objetivo de cualquier instalación industrial es su óptimo funcionamiento. En una lavandería industrial se debe priorizar el mantenimiento periódico de los conductos por motivos obvios de eficiencia y de seguridad.

Atendiendo la correcta limpieza de los conductos aseguraremos el rendimiento de los equipos. Esto repercutirá en el ahorro energético dado que los motores no tendrán que hacer sobreesfuerzo por ventilar y extraer el aire.

El ahorro también será patente en las reparaciones de los equipos. La obstrucción por borra hace que toda la instalación sufra y las averías sean frecuentes.

El aire del local se verá afectado positivamente. En consecuencia, el personal notará enseguida mejora en la respiración. Las enfermedades alérgicas y respiratorias se verán atenuadas de inmediato.

Si un aparato no realiza bien su función y alcanza altas temperaturas puede dañar la ropa con lo que un mantenimiento y puesta a punto adecuados hacen que la lavandería de siempre el mejor servicio a sus clientes.

 

El sentido común dictas que cualquier equipo industrial debe ser mantenido adecuadamente para dar el mejor servicio, pero, además, el propietario de una lavandería debe tener en cuenta su responsabilidad con la seguridad de ‘sus empleados o de cada usuario de los equipos. En Dukto llevamos años ocupándonos del óptimo funcionamiento de los conductos de extracción de lavanderías y ayudamos a nuestros clientes a que cumplan siempre con la legalidad municipal vigente.